¡Volvieron los demócratas y volvió la alegría! Basta de tristeza republicana, de prédica en favor de la virginidad, de resistencia al sexo… Sin llegar a las alturas de un Bill Clinton, Barack Obama demostró en la cumbre de Grupo de los 8 en Italia que le corre sangre por las venas, festejado, como corresponde a un buen francés, por un Nicolas Sarkozy de mirada cómplice (ver video al pie).
Realmente valía la pena darse vuelta para ver a la chica que pasó al lado del norteamericano, sin importar la presencia de fotógrafos o asistentes. Ni que se enterara la muy bonita Michelle Obama.
Ya lo criticarán por derecha (por lascivo) y por izquierda (por sexista). El progresismo más liberal en Estados Unidos a veces es, en materia de sexo, tan puritana como los más conservadores. Más si se confirma que la belleza en cuestión es la militante brasileña por los derechos de los niños Mayara Tavares, de apenas 16 años. Sólo miró, ni siquiera importunó verbalmente a la menor. Si es así, desde acá lo comprendemos y lo bancamos.
No sabemos si el demócrata abandonará Irak, si manejará con prudencia la guerra en Afganistán, si neutralizará el plan nuclear iraní, si forzará la salida de los golpistas en Honduras, si reencauzará la economía mundial. Pero, al menos, demostró que es un buen compañero para tomarse un vinito y hablar de mujeres…

