El candidato presidencial uruguayo José Mujica no se caracteriza por la sutileza. Y (¡oh sorpresa!) parece haber descubierto que la Argentina y los argentinos tienen mil defectos.
Ya Jorge Batlle había dicho que éramos “ una manga de ladrones, del primero al último”. Algo bastante más injusto. Así que parece ya un clásico de nuestros vecinos el criticar severamente a nuestro país y a nosotros mismos. Fiel a su filosofía (ver columna de la derecha), DNH pretende, en lugar de matar al mensajero, reflexionar sobre el mensaje. Por eso transcribimos a continuación algunas de las filosas definiciones sobre los argentinos que el ex líder tupamaro y actual candidato frenteamplista volcó en el libro «Pepe. Coloquios», que reproduce diálogos con periodista Alfredo García. ¿Vos qué pensás? ¿Tiene razón en algo?

  • «Argentina no llegó al nivel de la democracia representativa y la institucionalidad no vale un carajo».
  • «Es un país que se despedaza al pedo».
  • «Burro el Gobierno y burro el campo, burros todos. ¡Tenían una cosecha de 25.000 millones de dólares! De soja. Y se ponen a pelear, en momentos de decir: ‘Vendé, después nos peleamos, pero primero vamos por la plata'».
  • Los argentinos son «totalmente irracionales» y, aunque «no es un país de cuarta, no es una república bananera», tiene «reacciones de histérico, de loco, de paranoico. El problema es político en la Argentina».
  • «Lo más curioso es que este Gobierno (de los Kirchner) es de lo mejor que ha tenido Argentina, como gobierno de izquierda. Ahora, son peronistas, patoteros. ¡Dios me libre!».
  • «En la Argentina tenés que ir a hablar con los delincuentes peronistas, que son los reyes, tipos que hacen carrera y están ahí, tienen el poder, son verdaderos señores feudales».
  • «Menem también era peronista, de derecha y mafioso, ladrón, yo qué sé. ¿Cómo separás al bueno del malo?».
  • «Los radicales tengo la impresión de que son tipos muy buenos, pero son unos nabos».
  • «Son estos porteños que tienen la manía de venir a bañarse acá y les gusta, y porque es un paisito parecido al de ellos, pero más suave, más decente».

Una opinión… demasiado general, diríamos.