Ya lo comentamos en su momento y el tema cobra relevancia. Contra la oposición cerrada de gigantes como la empresa editora de O Estado de Sao Paulo y, sobre todo, el grupo Globo, el gobierno brasileño avanza hacia una ley reguladora que, tanto en su génesis como en sus objetivos, guarda notables similitudes con el caso argentino. Los críticos de Luiz Inácio Lula da Silva hablan de un curso crecientemente populista del gobierno para favorecer a su candidata presidencial Dilma Rousseff, en crecimiento en las encuestas pero por ahora relegada. Y citan como ejemplos del mismo la reciente creación de una nueva petrolera estatal para controlar los yacimiento petroleros del Océano Atlántico, la imposición de un gravamen al ingreso de capitales, el empuje para el ingreso de Venezuela al Mercosur y hasta la recepción al iraní Mahmud Ahmadineyad. Como sea, el debate está en marcha. ¿Podrá imponer Lula da Silva una ley verdaderamente antimonopólica, dependiente como es del apoyo de aliados de centro-derecha en el Congreso? A continuación reproducimos un cable de ANSA, curiosamente la única entre las principales agencias de noticias internacionales que sigue de cerca este interesante proceso.

BRASILIA, 21 (ANSA) – El presidente brasileño Luiz Lula da Silva dijo hoy que las resoluciones de la Conferencia Comunicación, que defendió el control social de la prensa, deben ser convertidos en leyes, mientras que el ex presidente Fernando Henrique Cardoso alertó sobre «tendencias autoritarias» en materia de medios, que, según su opinión, «ganan fuerza» en Sudamérica.
Lula calificó hoy como «excepcional» a la Primera Conferencia Nacional de Comunicación realizada la semana pasada en Brasilia y adelantó que las directrices de ese encuentro serán transformadas en proyectos de ley.
«Vamos a trabajar en el Congreso Nacional para que tengamos un marco regulatorio coherente con la evolución de las telecomunicaciones en Brasil y el mundo, y la necesidad de democratizar cada vez más lo medios de comunicación en Brasil», afirmó hoy Lula.
La Conferencia de Comunicación, citada por Lula, respaldó el control social de medios y la creación de Consejo de Etica Periodística.
También se propuso la sanción de una ley que normalice el artículo de la Constitución en que se prohíben los «monopolios».
La Asociación Nacional de Prensa y la Asociación Brasileña de Empresas de Radio y Televisión decidieron no participar en la Conferencia y denunciaron que ésta tuvo como «objetivo oculto» el de «maniatar a los medios independientes y estatizar las comunicaciones«.
En tanto el ex presidente Fernando Henrique Cardoso afirmó que «no hay democracia si no hay contrapesos y para ello es fundamental garantizar la libertad de expresión».
En ese sentido advirtió que en algunos países de América Latina se observa una «tendencia a favor (del Estado), se cree que el Estado debe hacer todo, eso es parte de un bloque cultural que se expresa en instituciones» que inducen a la población a respaldar «ideas autoritarias», dijo Cardoso al diario Estado de Sao Paulo.