Primero Goldman Sachs y luego Morgan Stanley, mientras son puestos en la mira también J.P. Morgan, Citigroup, el Deutsche Bank y UBS. Según informa The Wall Street Journal, todos son sospechosos de haber estafado a sus propios clientes al promocionar entre sus clientes y venderles productos de inversión ligados a hipotecas, mientras ordenaban a sus mesas de dinero apostar a la baja.
Más clarito para no iniciados. “Señor cliente, le ofrecemos, con excelentes perspectivas de rentabilidad, este fondo que comercializa paquetes de hipotecas”. Mientras, el propio banco vende masivamente los mismos papeles (provocando fuertes bajas de precio) en el mercado y los recompra cuando están por el piso, recuperando esos activos y quedándose con una jugosa diferencia, en perjuicio de tenedores menos sofisticados que, confiados, los mantuvieron en sus carteras.
De comprobarse, el esquema sería, claro, una tremenda estafa, que explicaría además en buena medida lo que pasó con la crisis de las hipotecas subprime que asoló los mercados en 2008 y 2009, obligó a multimillonarios rescates financieros en Estados Unidos y hoy en Europa y que terminó transfiriendo a las economías reales impactantes déficts fiscales, niveles de deuda pública, recesión y desempleo.
Según el periódico, las firmas de Wall Street emitieron ese tipo de instrumentos por un total de u$s 1,08 billones (millones de millones, algo así como el equivalente al 8% del PBI de los Estados Unidos) sólo entre 2005 y 2007. Los bancos mencionados, J.P. Morgan, Morgan Stanley, UBS y Goldman, ocuparon los puestos número 5, 7, 10 y 14, respectivamente, en el ránking de emisores.
Un negoción.
Más clarito para no iniciados. “Señor cliente, le ofrecemos, con excelentes perspectivas de rentabilidad, este fondo que comercializa paquetes de hipotecas”. Mientras, el propio banco vende masivamente los mismos papeles (provocando fuertes bajas de precio) en el mercado y los recompra cuando están por el piso, recuperando esos activos y quedándose con una jugosa diferencia, en perjuicio de tenedores menos sofisticados que, confiados, los mantuvieron en sus carteras.
De comprobarse, el esquema sería, claro, una tremenda estafa, que explicaría además en buena medida lo que pasó con la crisis de las hipotecas subprime que asoló los mercados en 2008 y 2009, obligó a multimillonarios rescates financieros en Estados Unidos y hoy en Europa y que terminó transfiriendo a las economías reales impactantes déficts fiscales, niveles de deuda pública, recesión y desempleo.
Según el periódico, las firmas de Wall Street emitieron ese tipo de instrumentos por un total de u$s 1,08 billones (millones de millones, algo así como el equivalente al 8% del PBI de los Estados Unidos) sólo entre 2005 y 2007. Los bancos mencionados, J.P. Morgan, Morgan Stanley, UBS y Goldman, ocuparon los puestos número 5, 7, 10 y 14, respectivamente, en el ránking de emisores.
Un negoción.

