Si es así, y realmente Dilma Rousseff logró quebrar el favoritismo del opositor José Serra para las elecciones de octubre, el futuro del Mercosur podría estar algo más despejado. Ya no es una sino dos las encuestas que dan cuenta de ese giro. Hace unas horas se conoció el último sondeo de la firma Sensus, que da a la candidata de Luiz Inácio Lula da Silva una intención de voto del 35,7% contra un 33,2% de Serra.
El sábado, otra encuesta, esta vez de Vox Populi, había dado a la ex jefa de gabinete una ventaja de tres puntos.
Según Sensus, en una segunda vuelta Dilma ganaría por 41,8% a 40,5%, empate técnico pero con una tendencia diferente.
Serra se presenta como el vocero de la gran industria paulista y planteó claramente retrotraer el Mercosur a una zona de libre comercio, deshaciendo su actual nivel de unión aduanera.
Dilma ha callado, sugestivamente, sobre la cuestión. Pero nunca se ha mostrado tan «mercoescéptica«.