
(Gráfico sobre la situación laboral española publicado por El Mundo)
Las políticas de ajuste aplicadas en Europa están obrando maravillas. Según datos de Eurostat, la inflación en la eurozona se redujo una décima en agosto para llegar a un ínfimo 1,6% anual. Vaya logro.
Que se entienda la ironía cuando hablamos de “maravillas”. Lo que intentamos decir es que el tema de los precios es, al cabo, el único indicador que parece interesarles a los gobiernos del bloque. Es como si a mí me interesara adelgazar (debería interesarme, de hecho) y me obsesionara tanto con la idea que me decidiera a empezar una huelga de hambre. Bajaría de peso, claro, pero mi estado general de salud dejaría mucho que desear y el remedio sería peor que la enfermedad.
Así las cosas, no sorprende que el desempleo se mantenga en julio en un 10% promedio, su máximo nivel en doce años. Nada menos que 16 millones de trabajadores. Y que la situación laboral sea sencillamente dramática en los países más afectados por la crisis. Para no caer en el efectismo más fácil, no vayamos al extremo de Grecia; hablemos de España, el país más cercano a nosotros en la zona del euro.
La fingida euforia que había provocado el hecho de que la desocupación bajara por cuatro meses seguidos, se frenó en seco el mes pasado, cuando se destruyeron 61.083 puestos de trabajo, con lo que el flagelo llega a afectar a 3.969.661 españoles, el… ¡20,3% de la población activa!
Más. Esta suba “se comió” el 25% de la festejada recuperación del cuatrimestre previo.
En cierto que el dato refleja una tendencia estacional, dada por el fin de los contratos laborales veraniegos, y que la caída de este agosto es menor que la de los dos años precedentes. Pero también que surge de una comparación con una base de trabajadores en actividad «achicada», Así las cosas, es muy difícil entrever una recuperación y cabe destacar que estos puestos que van y vienen son temporales, de bajísima calidad. Electroencefalograma plano.
Si se compara la cantidad de desempleados estimados en toda la eurozona y la de los españoles, surge claramente la gravedad de la situación en este país.
España, además, lidera las tasas de desempleo en todas las categorías: paro masculino y femenino, y sobre todo paro juvenil, con una tasa del 41,2%, más del doble que la media de la eurozona y de la UE”, dice el diario El País.
Las políticas de ajuste fueron impuestas a los eslabones débiles de la Unión Europea y la eurozona tanto por la crisis como por los liderazgos de los países más poderosos, particularmente el de Alemania. No sorprende entonces que se esté consolidando una situación dual, con ese país aprovechando las mejores condiciones para sus exportaciones (que representan el 50% de su PBI) y creciendo a un 2,2%. Así, lidera el bloque en ese sentido junto con Holanda. En contrapartida, España, Grecia, Irlanda, Letonia, Lituania y Eslovaquia, otrora economías de rápido crecimiento, conforman el pelotón del desastre.
Pero, eso sí, la inflación está bajo control. ¡Qué bueno! Al menos no van a pensar en subir las tasas de interés…
