Aunque lejos aún del «grado de inversión», Standard & Poor‘s le subió a la Argentina la calificación de B- a B. Un reconocimiento pequeño, al cabo, (el país sigue debajo de Chile, Brasil, Uruguay, Perú y… ¡Venezuela!, y al mismo nivel de Paraguay y Bolivia), pequeño como la nota que casi todo el mundo le pondría a la propia calificadora.
Mientras, el gran órgano de prensa de liberalismo mundial, la revista The Economist, publicó en su última portada un mapa de América con el sur hacia arriba, junto al título: «El patio trasero de nadie. El ascenso de América Latina».
Ahora resulta que Brasil es EE.UU. y nosotros, Canadá. ¿Quién lo habría dicho, no?

