José Serra necesita conquistar al electorado católico y evangélico de Brasil si quiere tener alguna posibilidad en el balotaje del domingo 31. Aprovechando la polémica creada por la presencia en el programa del Partido de los Trabajadores de una propuesta de legalizar el aborto, hoy dijo: «Soy un cristiano».
Necesitado también de la virtual totalidad de los 20 millones de votos del Partido Verde, afirmó: «Soy un ecologista convencido».
«No soy un ambientalista de última hora, como no soy cristiano de última hora», agregó, por si no quedaba claro.
Menos mal que nadie le preguntó por el gran desempeño del payaso Tiririca, el candidato a diputado más votado el domingo. ¿Qué habría dicho el tucano?
José, el necesitado
