Dilma Rousseff ganó la primera vuelta del domingo 3 con el 46,91% de los votos contra un 32,61% de José Serra. Encuestas, encuestas y más encuestas entonces pensando en el balotaje del 31.
Primero Datafolha dijo el sábado que la ventaja para la oficialista se redujo a un margen de 54% a 46%, contando sólo los supuestos votos válidos.
Ayer, Ibope arrojó una ventaja de seis puntos, 53% a 47%, y al unísono, Vox Populi habló de 54,5%-45,4%. Más tarde, Sensus redujo la diferencia a apenas 4 puntos.
Conclusiones:

  • Dilma, como se dijo de entrada, tiene todas las condiciones para ser la próxima presidenta de Brasil.
  • Sin embargo, su ventaja de la primera vuelta se ha recortado demasiado y no puede perder más votos, sobre todo en un juego de suma cero entre dos: lo que pierda, lo ganará su adversario, lo que haría más veloz una escalada de este.
  • Tiene que sacar ya de la agenda el tema aborto, que la ha dañado mucho. Negar que dijo lo que sí dijo no convencerá a casi nadie (la tendencia a favor del opositor de los votos de la ecologista-evangelista Marina Silva así lo prueba) y encima dañará su credibilidad ante otros que no se ofenden porque respalde la despenalización de la interrupción de los embarazos.
  • Por último, si puede, irse ya a dormir la siesta.