¿Qué justificación puede dar Cuba para encarcelar a periodistas, intelectuales, objetores de conciencia? Son contrarrevolucionarios, mercenarios al servicio de Estados Unidos, claro. ¿Y cómo se explica que, en violación a un acuerdo con la Iglesia local y el gobierno de España, no se termine de liberarlos al vencer anoche el plazo estimulado?
Que trece del grupo de 52 se niegan a marchar al exilio español, que pretenden salir de la cárcel sin condiciones y permanecer en la isla. Ante la situación, las Damas de Blanco, mujeres y familiares de los 75 disidentes encarcelados en 2003, tan hostigadas habitualmente, ya denunciaron el incumplimiento (foto).
Debe saludarse la apertura parcial del gobierno de Raúl Castro, pero no se puede dejar de señalar la anomalía de que siga encarcelando a sus opositores si éstos no acceden a exiliarse.
Es hora de que Cuba deje de justificar sus desvíos dictatoriales por el acoso de Estados Unidos, que existe pero que no libra de sus responsabilidades a las autoridades locales.