Otro cable refiere diálogos mantenidos el 30 de mayo de 2008 en Madrid entre el entonces secretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, con el secretario general de la Presidencia del Gobierno socialista español, Bernardino León, y con el ex jefe de Gobierno José María Aznar. Traducción y original:

León dijo que Argentina era muy preocupante. Las empresas españolas en Argentina estaban preocupadas por el tono populista del gobierno, la polarización política y el nivel de corrupción. Había gente «complicada» y movimientos alrededor de la Presidencia. Sugirió que algunos vivían de acuerdo con el viejo adagio de que «un político que es pobre es un pobre político». Dijo que España y EE.UU. tenían mucho trabajo por hacer en la Argentina y cumplimentó al presidente Bush por establecer un tono positivo con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Shannon mencionó que había visitado recientemente Argentina y que en junio un equipo del Gobierno de Estados Unidos que visitó Buenos para reiniciar el decaído diálogo de alto nivel. El objetivo fue definir la relación bilateral en base a los intereses compartidos en lugar de hacerlo en base a las diferencias. Predijo que las luchas entre diversos sectores argentinos recién estaba empezando: el paro de los agricultores recién estaba en el primer round. Dijo que la tendencia peronista una vez que una crisis ya ha pasado era buscar riqueza y la manera de gastarla. Irónicamente, a medida de que se hace más complicada la situación interna, el gobierno podría buscar el modo de mejorar las relaciones internacionalmente. Dijo que los costos de una asociación demasiado estrecha con Chávez estaban ahora claros para el Gobierno de Argentina, como lo demuestra la reciente decisión de Chávez de nacionalizar la firma argentina Sidor.

(…)

Aznar dijo que la situación en Argentina era muy complicada. Parecían estar volviendo los ciclos viciosos del peronismo, en los que el gobierno sacude a los sectores con dinero. Un signo interesante fue el surgimiento de una clase media más crítica, pero Cristina Fernández de Kirchner fue una decepción. Él había esperado que llevaría a cabo una política exterior más sofisticada, pero ella aparecía ahora como un títere de su marido. Shannon dijo que Argentina estaba rendimiento menos que lo esperable en términos de atracción de inversiones extranjeras y que estaba llevando a cabo una política exterior errónea. Los últimos seis años han visto una mejora económica, pero los peronistas de nuevo parecían estar buscando el dinero.
Aznar estuvo de acuerdo en que el crecimiento ha sido notable, sostenido en gran parte en los favorables precios internacionales de las materias primas, pero dijo que la recuperación sigue siendo frágil. El Gobierno de Argentina no era creíble para la comunidad internacional de negocios, y el sector bancario argentino era débil. Shannon esperó que Argentina haya aprendido la lección de la nacionalización por parte de Venezuela de la compañía siderúrgica Sidor. Jugar con Chavez era una buena manera de quemarse.

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Leon said Argentina was very worrisome. Spanish companies in Argentina were concerned by the populist tone of the government, political polarization, and the level of corruption. There were «complicated» people and movements around the presidency. He suggested some lived by the old adage that «a politician who is poor is a poor politician.» He said there was much work for Spain and the U.S. to do with respect to Argentina and complemented President Bush for setting a positive tone with President Cristina Fernandez Kirchner. A/S Shannon mentioned that he had recently visited Argentina and that in June a USG team would visit Buenos Aires to reinitiate the lapsed high-level dialogue. The goal was to define the bilateral relationship by shared interests rather than by differences. He predicted strife between various Argentine sectors was just beginning; the agricultural strike was merely the first round. He said the Peronist tendency once a crisis was past was to look for wealth and figure out how to spend it. Ironically, the more complicated internal situation might lead the government to seek to mend fences internationally. He said the costs of too close association with Chavez were now clear to the GOA, as evidenced by Chavez’s recent decision to nationalize the Argentine firm SIDOR.

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Aznar said the situation in Argentina was very complicated. They appeared to be reverting to the vicious cycles of Peronism in which sectors with money were shaken down by the government. One interesting sign was the emergence of a more critical middle class, but Cristina Fernandez Kirchner was a disappointment. He had once hoped she would conduct a more sophisticated foreign policy, but she appeared now to be a puppet of her husband. A/S Shannon said Argentina was underperforming in terms of attracting foreign investment and was conducting an erroneous foreign policy. The last six years had seen economic improvement, but the Peronists again seemed to be looking for the money.
Aznar agreed the growth had been notable, sustained in large part by favorable international commodity prices, but he said the recovery remained fragile. The GOA lacked credibility with the international business community, and the Argentine banking sector was weak. A/S Shannon hoped Argentina had learned a lesson from Venezuela’s nationalization of the steel company SIDOR. Playing with Chavez was a good way to get burned.