La Cámara Boliviana de Hidrocarburos, entidad que nuclea a las petroleras privadas que operan en Bolivia, dijo ayer que este año hubo un «despegue real» de las inversiones en el sector. «En 2010 se logra destrabar el estancamiento en el que se encontraba la industria y poner en marcha inversiones y proyectos que continuarán su desarrollo durante los próximos años», dijo la CBH. «Se ha logrado el despegue real de las inversiones en el sector hidrocarburos, el mismo que venía postergado desde 2004», añadió a través de un vocero, según la agencia EFE.
Como demostración, la entidad explicó que el mes pasado había en actividad diez equipos de perforación frente a los cuatro que existían en 2009, dijo la agencia noticiosa española. Asimismo, las exportaciones de gas totalizaron u$s 2.700 millones en los primeros once meses del año, contra u$s 2.045 millones del año pasado.
Entre los miembros de la CBH se destacan Petrobras, Repsol YPF, TotalFinaElf y British Gas. Se trata de la misma entidad que vaticinó una fuga masiva de empresas extranjeras e inversiones cuando Evo Morales ordenó la nacionalización del gas en 2006, decisión que le permitió al Estado boliviano hacer saltar su recaudación en concepto de regalías desde u$s 677,9 millones en 2005 a u$s 1.192,4 millones ese año, y totalizar desde entonces ingresos por u$s 7.110 millones, que se destinaron a gasto social y a una mejora de las condiciones de vida de la población. Este año, los ingresos por ese concepto serán de casi u$s 1.500 millones.
La nacionalización del gas supuso para Bolivia que las petroleras privadas pasaran de tributar el 18% al 82% (esto es, invertir la ecuación del negocio) en los campos más redituables. Evidentemente, el negocio daba para mucho más que lo reconocido por los privados y que lo imaginado por Gonzalo Sánchez de Lozada y los suyos.
Los contratos de exportación de gas a la Argentina explican en buena medida el salto de las inversiones de este año, dice ahora la CBH, que reconoce así, implícitamente, cuánto perdió Bolivia (y los bolivianos) en los años previos a la nacionalización en virtud de conceptos meramente ideológicos y de las prácticas de una clase dirigente cuya estrechez de miras y cuya patética mentalidad de colonia son la mejor explicación del surgimiento del liderazgo de Evo Morales.

