Lo reeligieron, y completó siete años de gestión. Gobernó lo que, de ser un país, sería la sexta economía del mundo, con 40 millones de habitantes.
El saldo hoy, cuando deja el cargo: un déficit fiscal de u$s 29.000 millones (el doble de lo que había recibido al asumir) y un desempleo del 12,4% (superior al promedio nacional de 9,6%). Detrás de sí quedan masivos recortes en salud y educación.
Son los precios que pagan los californianos por haber votado a Arnold Schwarzenegger. «Termitator», que supo tener índices de aprobación del 60%, se va con un rechazo del 60%.
Sobre gustos…
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