«Con lo de Estados Unidos algunos se hacen un festín, pero quiero recordar que hubo un presidente radical que fue recibido en la Casa Blanca, le daban préstamos, todo lo que quería, era Fernando de la Rúa y era muy bien recibido. Estados Unidos tiene intereses. Más que amistades, tiene intereses Estados Unidos. Se están quedando en el chiquitaje de la telenovela y no en la película».- «La relación es fluida, estamos hablando de una potencia mundial hegemónica. La Argentina tiene coincidencias y diferencias muy grandes con los Estados Unidos. El análisis de la relación no puede simplemente basarse en ‘viene Obama o no viene Obama’, ‘nos recibe Bush o no nos recibe Bush'».
- «La relación es excelente en terrorismo, seguridad nuclear, y G-20, y en otros tenemos diferencias».
- «Si bien en muchos temas la relación con Estados Unidos es muy dinámica, como en seguridad nuclear, G-20, terrorismo y ciencia, hay otros que marcan límites que no queremos, ni debemos, cruzar».
Estos han sido los comentarios del canciller Héctor Timerman, realizados en entrevistas radiales y vía Twitter, recogidos hoy por Página/12. Todo cierto, marcando el punto exacto de la relación. Pero, convengamos, mucho más frío que lo que se habría expresado si Barack Obama hubiese decidido venir al país en marzo.
Suele acusarse de muchas cosas a Estados Unidos. De injusticias, hipocresía, injerencia, militarismo… Maquiavelismo puro y duro al fin (¡perdón, maestro!). Pocas veces se le enrostra un error de cálculo. He aquí uno.
La decisión de la Casa Blanca de ignorar a la Argentina en la próxima gira presidencial precipita estas declaraciones de Timerman. Tiene un efecto político. Y deriva en un juego a todo o nada por Brasil, que los habilidosos diplomáticos de Itamaraty sabrán aprovechar bien.
Al enajenarse el favor de la Argentina, Estados Unidos pierde la oportunidad de tener un contrapeso en Sudamérica ante el país con el que verdaderamente rivaliza en términos de influencia en la región. Algo a lo que contribuye, a no dudarlo, una visión extremadamente ideológica, sesgada, de la hiperpotencia, algo que se ha expresado claramente en el Wiki-escándalo, que si para algo sirvió (además de para darle material a las revistas de chimentos) fue para exponer el calibre, la calidad y la nula policromía de los contactos y fuentes de consulta de la Embajada de Estados Unidos.
Sí. Además de todo, se equivocan.
