La Internacional Socialista había descubierto hace algunos días que el partido de Ben Alí, quien acababa de ser derrocado en Túnez tras una represión que dejó 219 muertos, no era lo suficientemente democrático como para integrar la organización.
Hoy le llegó el turno al Partido Nacional Democrático de Hosni Mubarak. Fuentes del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) fundamentaron la expulsión en la falta de decisión del egipcio de anunciar reformas democráticas. Descubrieron hace apenas un rato, literalmente, que el régimen no es precisamente un dechado de virtudes, que prohíbe la prensa libre, censura a los artistas, ilegaliza a los opositores, proscribe a los partidos, tortura a los disidentes y exilia a los más afortunados. Un poquito oportunista, ¿no?
Socialdemocracia… Que no es tan socialista, ya se sabía; ahora parece que tampoco es tan democrática.

PD: Partido Nacional Democrático… ¿Por qué será que los nombres de las agrupaciones y regímenes dictatoriales se empeñen tanto en destacar justamente la cualidad de la que más carecen?