Periodista: ¿A la insatisfacción israelí por el resultado de las investigaciones sobre los atentados a la embajada y a la AMIA se suma ahora la de la muerte del exfiscal Nisman?
Dorit Shavit: Ya va un año y no tenemos una respuesta. Me parece que existe voluntad de las autoridades y la Justicia argentinas para seguir investigando esos tres casos. Nosotros, como Estado, siempre estamos preparados para involucrarnos y para ayudar de la forma en que se necesite. Este año ya enviamos información que nos pidió la Justicia y seguiremos colaborando en la medida en que tengamos conocimiento de otros elementos. Yo no los tengo, tal vez sí organizaciones en Israel, pero no estoy segura.
P.: Usted estuvo presente en el homenaje que se le hizo a Nisman días atrás con motivo del primer aniversario de su muerte. Me sorprendió el tono encendido de algunos oradores, que no dudaron en hablar de magnicidio y dieron pie a que los concurrentes insultaran a la expresidenta Cristina de Kirchner. ¿La sorprendió ese tono?
D.S.: Es difícil contestar a esta pregunta. Hace dos o tres años participé de un acto en la AMIA y el tono fue mucho más fuerte contra el Gobierno. Así que ya había escuchado ese tipo de oradores. Pero es sorprendente, es sorprendente…
P.: Como diplomática, ¿se llegó a sentir incómoda en ese contexto?
D.S.: No puedo decirlo, porque nadie mencionó claramente las cosas, fueron sólo señales. Es difícil decir…
P.: ¿El Estado de Israel tiene alguna certeza sobre si lo de Nisman fue suicidio, suicidio inducido o asesinato?
D.S.: No lo sé, es un tema bajo investigación. Pero es difícil realmente creer que cometió un suicidio, porque no había un motivo para eso. Pero corresponde a la Justicia argentina investigar hasta poder esclarecer qué pasó en esa muerte súbita.
