Con esfuerzo, el gobierno pagó ayer un vencimiento de u$s 2.250 millones correspondiente al título Boden 2012. El ministro de Economía, Amado Boudou, dijo que, de ese modo, la actual administración se hace cargo de “los desaguisados” del gobierno de la Alianza. Es que esos títulos son la compensación entregada a los ahorristas atrapados en el corralón.
Los desastres de política económica y las malas prácticas de los bancos terminan así siendo pagados por toda sociedad, carga que no hay que adjudicarle precisamente al kirchnerismo sino a los gobiernos que llevaron al desastre de 2001-2002.
Lo curioso es que lo que entonces escandalizaba al mundo como un problema propio de un país incorregible como la Argentina hoy se reproduce en la principal economía del mundo. Para salvar a los bancos quebrados por sus malas prácticas, el Tesoro estadounidense apeló a un festival de gasto público y endeudamiento, que llevó el déficit fiscal al 12% del PBI de ese país y la deuda pública a un astronómico e insostenible 70% del Producto.
Pero, inevitablemente, llega la hora de pagar la cuenta. Y el ticket se les entrega a los trabajadores y la clase media, que, según señales de los principales funcionarios económicos de Barack Obama, deberán afrontar una suba de impuestos que contradice todo lo prometido en la campaña electoral.
Así se “distribuye” la renta en este mundo: la fiesta siempre es de unos pocos; la cuenta es de la mayoría.
Los desastres de política económica y las malas prácticas de los bancos terminan así siendo pagados por toda sociedad, carga que no hay que adjudicarle precisamente al kirchnerismo sino a los gobiernos que llevaron al desastre de 2001-2002.
Lo curioso es que lo que entonces escandalizaba al mundo como un problema propio de un país incorregible como la Argentina hoy se reproduce en la principal economía del mundo. Para salvar a los bancos quebrados por sus malas prácticas, el Tesoro estadounidense apeló a un festival de gasto público y endeudamiento, que llevó el déficit fiscal al 12% del PBI de ese país y la deuda pública a un astronómico e insostenible 70% del Producto.
Pero, inevitablemente, llega la hora de pagar la cuenta. Y el ticket se les entrega a los trabajadores y la clase media, que, según señales de los principales funcionarios económicos de Barack Obama, deberán afrontar una suba de impuestos que contradice todo lo prometido en la campaña electoral.
Así se “distribuye” la renta en este mundo: la fiesta siempre es de unos pocos; la cuenta es de la mayoría.


Exacto. Siempre son unos pocos irresponsables los que están de fiesta, Y a la hora de pagar, el que se pone con los $$ es el Estado, que somos todos… Más le valiera al Estado dedicar esos dineros a la educación, o la salud, o la construcción de viviendas… Y bueno. Pagamos otra vez, como bien lo relatás vos. Pero no es ni la 1º ni la ultima perdida… acordate que las empresas privadas, con sus cuentas en rojo, transfirieron sus deudas al Estado, las que pasaron a formar parte de la deuda externa, que estamos pagando, también con la plata de todos los argentinos. Valga como ejemplo la fábrica Acindar de Villa Constitución, pcia de Santa Fe, que estando al borde de la quiebra, pudo socializar las pérdidas. Mientras tanto, SOMISA, a 20 Km de distancia (queda en el paque industrial de San Nicolás-Ramallo) que no tenía deuda, que siempre obtuvo ganancias, fue primero vaciada (en los años 90) y luego "vendida" a los Techint. Puse las comillas, para evitar decir que fue un regalo, ya que se pagó 300 millones de pesos, (una bicoca) y en el playón había 300 millones de insumos para fabricar el acero.Esos son ejemplos de las cosas que no funcionan y que nos cuestan caras. Hay que asumir esos errores, sean propios o ajenos, para que la historia no se vuelva a repetir. No vaya a ser que el bicentenario nos encuentre siendo ¡otra vez!!! el granero del mundo, como anhela uno que yo sé…Saludos